
Una corrida de toros española se compone hasta de ocho hombres enfrentando a un animal asustado y desorientado.
Durante la corrida de toros, el animal es atormentado, debilitado y puesto de rodillas a través de una variedad de armas como puyas, banderillas, puñales y espadas. Estos elementos infligen un dolor increíble y el animal angustiado se debilita por la pérdida de sangre.
Después de alrededor de 15 minutos de sufrimiento extremo, el matador finiquita al toro exhausto. A menudo, muchos mueren ahogándose en su propia sangre porque la falta de precisión del matador perfora sus pulmones en lugar del corazón.
Acto seguido, se usa un puñal o “puntilla” para cortar la médula del toro a la altura del cuello antes de que éste sea sacado de la arena. En los peores casos, el toro está todavía con vida mientras es arrastrado hacia afuera.
WSPA sabe que el toreo inflige un sufrimiento enorme a los animales involucrados.
Creemos que la herencia cultural no es excusa.
Es increíble que todavía exista el toreo en la Unión Europea, la cual se enorgullece de ser un líder mundial en bienestar animal.
El Protocolo de Ámsterdam reconoce que los animales “sintientes”-aquellos capaces de sentir miedo y placer- deben ser protegidos de la crueldad. Este deporte bárbaro no debe ser una excepción a la regla.
Firme la petición para prohibir el toreo en Cataluña>>