Feb 15, 2010

Las fuertes lluvias que afectaron a la provincia de Cuzco, Perú, en el mes de febrero como consecuencia del fenómeno del niño, provocaron inundaciones y deslizamientos que dejaron un saldo de miles de animales seriamente afectados y corriendo el riesgo de morir de hambre o de contraer graves enfermedades infecciosas.
En la región más golpeada, los animales, además de ser compañeros queridos, representan una parte importante de la economía.
Ante este panorama, la Sociedad Mundial para la Protección Animal, (WSPA) con la colaboración de su sociedad miembro Unidos por los Animales, el gobierno local y el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA) intervino para ejecutar un plan de acción que contribuyera significativamente a mejorar la realidad de bienestar animal en la zona.
Durante 5 días, desde que salía el sol hasta el anochecer, un equipo conformado por veterinarios y voluntarios se encargó de alimentar y ofrecer asistencia veterinaria a los animales necesitados, acudiendo a los principales albergues de humanos para establecer un punto de atención.
La WSPA proveyó alimento a grandes y pequeños animales, además de medicinas veterinarias, vitaminas, vacunas, sales minerales y tratamientos para aliviar la difícil situación enfrentada por 4.684 animales entre vacas, toros, burros, ovejas, cerdos, cuyes, gallinas y 530 perros y gatos.
Gracias a la intervención de atención de desastres de la WSPA y la colaboración de los aliados estratégicos de la zona, 5.214 animales necesitados de 5 provincias de Cuzco recibieron ayuda y pudieron mejorar su condición de bienestar.
La WSPA se ocupa del bienestar de animales en situación de desastre porque creemos que ellos pueden sufrir y sentir dolor. Protegerlos puede también ayudar a minimizar el impacto de los desastres sobre las comunidades pobres; no hacerlo, puede empeorar las cosas.