Sep 28, 2009

Una operación de asistencia en desastres durante un simulacro el pasado sábado en Costa Rica, puso a prueba años de preparación de la WSPA y las agencias locales; además, midió las habilidades de la comunidad para atender a los animales en caso de una erupción del volcán Turrialba.
La riqueza de recursos naturales trae consigo un riesgo de desastres igualmente naturales y Costa Rica ha tenido que enfrentar diferentes tipos de emergencias que en meses pasados han amenazado tanto a los animales como a las personas.
El trabajo en reducción de riesgos -planeación para mitigar los efectos de cualquier desastre natural en el futuro- es especialmente crítico en este país, donde la economía natural está basada en el ganado y otros animales.

El sábado 25 de septiembre, todas las agencias locales que normalmente están involucradas en las operaciones de atención de desastres -Cruz Roja, Servicio Nacional de Salud Animal SENASA (Agencia del gobierno encargada del bienestar de los animales), la policía y la defensa civil– se unieron a la WSPA y su Unidad Veterinaria de Respuesta a Emergencias, VERU, para el simulacro.
Si bien el mensaje de la reducción de riesgos ha sido inculcado desde hace tiempo, éste es el primer simulacro a gran escala que se lleva a cabo en Costa Rica, involucrando más de 5.000 cabezas de ganado.
Con respecto al ejercicio, el Doctor Francisco Ureña, Director de operaciones de SENASA, dijo: “Aunque no podemos predecir las emergencias con ninguna precisión, podemos mitigar el riesgo, y estamos acá precisamente para eso, para capacitar, aprender y practicar junto con la WSPA y así reducir al máximo los errores que se puedan cometer en las futuras emergencias”.
Durante el simulacro se practicaron con la comunidad local todos los elementos de un operativo de asistencia en desastres, incluyendo:
Creación y manejo de un centro de comando.
Transformación de granjas de producción lechera en refugios para los animales.
Suministro de atención de emergencia combatir los efectos inmediatos de las cenizas volcánicas que cae sobre los animales.
Evacuación de animales y personas de las granjas colapsadas para su reubicación en lugares seguros.
Al igual que los animales de tiro y de trabajo, los cuales generan ingresos para las familias, los animales de compañía, como perros gatos, son de gran importancia para las personas de la provincia de Cartago.
SENASA, el VERU y los voluntarios de las sociedades miembro de la WSPA aprovecharon las clínicas veterinarias que fueron instaladas como parte del simulacro, para invitar a las personas a llevar sus animales de compañía para que recibieran tratamientos contra parásitos e infecciones menores y para que fueran vacunados contra la rabia. 1.000 perros y muchos gatos recibieron tratamiento.

Gerardo Huertas, Director de Operaciones de Desastres para América de la WSPA, aseguró que “El ejercicio de simulación validó las suposiciones hechas durante nuestra evaluación de riesgos, ahora cada agencia, y de hecho cada participante, se enfrentará con una clara imagen de sus propias debilidades y fortalezas. Esto reforzará nuestras habilidades de responder a un desastre y minimizar los riegos para los animales y las comunidades que los necesitan.”
Con más de 200 participantes el día del evento, queda el efecto del mensaje de bienestar animal de la WSPA en la comunidad local. La jornada culminó con un acto cultural organizado por la gente de Santa Cruz, demostrando así el éxito del programa de educación a la comunidad de la WSPA.
La riqueza del talento local integró los mensajes del bienestar animal en el folclore tradicional (teatro, danza y música), todo para reiterar que los animales son importantes para esta efusiva comunidad.
No siempre será un simulacro. Su ayuda hace que la WSPA pueda proteger y salvar a los animales -y las comunidades que dependen de ellos.