Primera reintroducción de bonobos en el entorno silvestre

Jul 10, 2009

Bonobo joven en el santuario Lola ya Bonobo, República Democrática del Congo

A mediados del mes pasado, un grupo de bonobos, que estaba al cuidado de la sociedad miembro de la WSPA Les Amis des Bonobos, ha emprendido un viaje sorprendente. Ésta es la primera vez que un santuario intenta reintroducir bonobos en el entorno silvestre.

Nick de Souza de la Sociedad Mundial para la Protección Animal (WSPA), asesor del santuario Lola ya Bonobo para temas de bienestar animal, fue el veterinario principal en la reintroducción. Junto con el equipo del santuario, viajó a una esquina remota de la República Democrática del Congo con los benobos que estaban listos para ser liberados: los machos Mbano, Lomela, Beni, Lomami, Kubulu and Max y las hembras Lukaya, Lisala y Etumbe.

¡Empieza la aventura!

El 14 de junio, Nick, la Dra Marie-Laure Doppajne y los bonobos (en cajas transportadoras) abordaron un avión (adaptado especialmente) en el aeropuerto de Kinshasa. Un segundo avión llevó al resto del equipo, incluyendo a la fundadora de Lola ya BonoboClaudine Andre.

Así como los humanos, los bonobos pueden ser malos montando en avión. A los nerviosos les aplicaron un tranquilizante suave mezclado con miel en el labio inferior.

Nick dijo: “El vuelo fue tranquilo, aunque Itumbe, una hembra preñada y extremamente inteligente estaba un poco ansiosa. Ella es muy protectora con su hijo, Mbano. Sin embargo, una vez se dio cuenta que todo el grupo iba para el aeropuerto, se relajó. Esto fue un gran alivio –su preñez hace que no podamos darle una dosis muy alta de tranquilizante.”

Al llegar a Basankusu, fue necesaria la ayuda de 20 policías para controlar a cientos de personas que se habían reunido para dar la bienvenida a los bonobos.

Más experiencias nuevas

Llegada al bosque: juntos, Les Amis des Bonobos y la WSPA monitorizaron la salud de los bonobos

Después, el grupo viajó por el río Lopori hacia una ubicación remota. Los botes fueron atados para formar una plataforma para las jaulas transportadoras. Nick y Marie-Laure siguieron observando y examinando a los animales durante la ruta. Esta reintroducción es un paso pionero y el bienestar de los animales y sus reacciones fueron monitorizadas muy cuidadosamente.

“Ha sido un viaje raro y maravilloso,” dijo Nick. “Aunque hemos tenido momentos de estrés, el traslado salió muy bien. Cuando llegamos, dejamos salir a los bonobos de las jaulas, uno por uno, para que tuvieran la oportunidad de examinar los alrededores y adaptarse poco a poco.”

La exploración...

Las preparaciones en el área cercada del bosque donde estarán comenzaron en el 2008. Esta etapa permite que los bonobos se acostumbren a sus nuevos alrededores de forma gradual, donde su bienestar pueda ser monitorizado. 

Nick describió la llegada: “Los bonobos se veían emocionados con la libertad de estar de regreso en el bosque después de la larga jornada. Los pequeños, como niños humanos a la salida de la escuela, estaban visiblemente emocionados. Corrieron por los alrededores, subiendo árboles, arrancando hojas y arrojándolas con mucho regocijo.”

Lisala demostró ser la más aventurera, saliendo a saltos del encierro para explorar. Después de un tiempo sola, Claudine la buscó para asegurarse que no estaba abrumada. No dispuesto a quedarse atrás, Lukaya trepó una palmera y se catapultó para entrar en el bosque.

El 15 de junio, los bonobos salieron bien en los exámenes de tuberculosis.

Asentándose

Listos para la independencia, buscando frutos en el bosque

El 19 de junio, los nueve estaban dando vueltas fuera del encierro tranquilamente. Después de varias noches en el entorno silvestre, parecían haber superado los nervios.

El grupo estaba buscando comida –una habilidad que aprendieron en los espacios abiertos del santuario y ésta es una señal promisoria de que están listos para la vida silvestre. Por ahora, su nueva dieta de frutos está siendo complementada con bananas y naranjas que se les suministran en el área cerrada. Ésta es una treta necesaria, alimentarlos ahí hará que los bonobos lleguen y puedan hacerles chequeos de salud y bienestar durante el periodo de adaptación.

Desafíos por venir

Un programa responsable de reintroducción toma tiempo. Cuando los bonobos dejen el área cerrada para siempre, un equipo de 12 rastreadores llamado Ecoguard los monitorizará por una cantidad de semanas mientras se establecen en el bosque.

Nick espera que los rastreadores sean aceptados rápidamente –la sociedad bonoba es un matriarcado y, como equipo conformado sólo por hombres, tomará un poco de tiempo ganar su confianza.

El mayor desafío a largo plazo para la reintroducción es manejar la relación entre la población local y los bonobos. La caza de animales silvestres para efectos alimentarios y el comercio de mascotas son las principales razones por las cuales los bonobos terminan al cuidado del santuario Lola ya Bonobo. No obstante, hay buenas señales. Un programa de educación en temas de bienestar animal ha estado funcionando en el área local por más de un año; además el santuario mantiene contacto constante con los líderes locales y da apoyo a las escuelas cercanas.

Claudine, quien es muy dedicada a estos animales, permanecerá en el lugar de la reintroducción por más o menos un mes.

Vea un video de la liberación (en inglés) >>

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