Mar 2, 2009

Las autoridades de Bali están sacrificando perros masivamente ante la muerte de seis humanos posiblemente a causa de la rabia. No obstante, más del 90% de los perros de la isla tienen un dueño que les permite andar sueltos, lo que significa que gran parte de los sacrificados son mascotas saludables. Hasta ahora, más de 1.000 caninos han perdido la vida.
Se sabe del amplio uso de la estricnina en estos casos, lo cual es un sufrimiento terrible para los animales pues los mantiene conscientes mientras sufren una serie convulsiones que terminan en asfixia.
Como destino turístico, Bali no puede darse el lujo de perder el estatus de "lugar libre de rabia" que ha mantenido a pesar de algunos brotes esporádicos de la enfermedad en otras partes de Indonesia. Sin embargo, la respuesta del gobierno de la isla es tan ineficaz como no humanitaria: una matanza masiva de perros no ataca la raíz de la enfermedad y no tiene el poder para salvaguardar la salud humana.
La Organización Mundial de la Salud reconoce que la única forma probada para erradicar esta enfermedad fatal es la vacunación masiva de perros complementada con educación para el público en general.
El Bali Rabies Forum, una coalición de grupos de bienestar animal que incluye a la WSPA, ha presentado unas recomendaciones para la prevención de la rabia en Bali de forma efectiva y humanitaria, pero un programa humanitario no funcionará sin el compromiso de la autoridades de la isla para que los animales vacunados no sean muertos junto con los no vacunados.